Viena. Al menos tres muertos y 15 heridos dejó ayer una cadena de ataques simultáneos que comenzaron cerca de una importante sinagoga en el centro de Viena, en lo que el gobierno calificó de repugnante ataque terrorista.

En un primer momento la policía ubicó el saldo en dos fallecidos, entre ellos uno de los atacantes, que fue abatido por la policía, y 15 heridos, incluido un uniformado.

El ministro del Interior, Karl Nehammer, declaró más tarde que hay varios muertos, sin precisar el número; agregó que los tiroteos continuaban luego de tres horas en Seitenstettengasse, el primer distrito situado en el centro de la ciudad.

La policía reportó la presencia de varios sospechosos con rifles y añadió que hubo seis tiroteos en diferentes puntos de la capital austriaca.

Esta madrugada, la televisión púbica ORF dio a conocer el deceso de una mujer. Medios locales habían informado sobre siete víctimas mortales y circuló la versión, no confirmada, de que uno de los atacantes se hizo explotar con una bomba.

El canciller federal, Sebastian Kurz, declaró que se tomarán acciones decisivas contra los perpetradores de este repugnante ataque terrorista.

La televisión transmitió en vivo la detención de algunos terroristas con la manos en alto.

La policía llamó a la comunidad a evitar los espacios públicos cercanos al centro y limitar el uso del transporte público, tras asegurar que siete sospechosos se encontraban dispersos.

Imágenes en redes sociales mostraron a personas corriendo para resguardarse de los disparos cerca de la sinagoga. Luego se escucharon más detonaciones en el área de la Schwedenplatz.

Sonaron como fuegos artificiales, después nos dimos cuenta de que eran disparos, afirmó un testigo citado por la cadena ORF.

El líder de la comunidad judía, Oskar Deutsch, tuiteó que no estaba claro si la sinagoga Stadttempel fue el objetivo, ya que se encontraba cerrada al momento del tiroteo.

La Unión Europea, Alemania, Francia y los Países Bajos condenaron los ataques.